MUJER DE SAYULITA.
Tan interesante como tus ojos,
así tu vida. Tan incierta como la vida, tu estancia en esta playa que lleva y
trae agua salada, desde lugares inimaginables.
Tu trabajo en el hotel era
sencillo, pero lo hacías bien. Tu piel blanca y tu cabello rubio, parecían
caramelo gracias al sol. Te vi y sabía que nunca olvidaría tu rostro, y tu
acento cuando hablabas español. Ni en el más creativo de mis sueños, ni en la
mejor de mis fantasías, hubiera podido tocarte, pero la vida y el destino
dijeron otra cosa.
Esa noche en que empezamos a
platicar, el alcohol lo hacía todo más fácil, me llevaste a tu cuarto, lenta y apasionadamente
me gane estar en ese lugar en que todo hombre hubiera deseado.
Pero cuando desnudos me
explicaste quien eras, de donde venías y la forma en que pensabas, quede
confundido. No entendí porque tú aceptaste tu destino errante de dedicarte a
escoger tres viajeros de distintas nacionalidades para que te regalaran tres
hijos. Entendí porque no quisiste que usara protección, entendí que querías ser
madre soltera, y que querías traer al mundo a gente buena, pero nunca entendí
porque me escogiste a mí. No estábamos borrachos, Sé que cuando me veías a los
ojos desnudos, tu mirada profunda, era un análisis, y yo fui brutalmente
honesto contigo, tú también lo fuiste, si había química entre nosotros, no cabe
la menor duda, pero tanto así como para escogerme como uno de los tres seres
que te ayudaran a concebir a alguien bueno. No entiendo todavía. Tal vez lo
haga en unas cuantas décadas cuando regresé
a la playa y conozca a ese ser que juntos procreamos.
Mucha suerte espero que el
destino sea que tu cargues con una chispa de mí en tu interior, y luego concibas
una luz que te guíe y nos de esperanza. Suerte, que tus elecciones sean las
adecuadas y que el mundo se llene de gentes buenas.
SR. Sayulita 2010.
No hay comentarios:
Publicar un comentario