Cero Basura en la Mente
Me he dado a la tarea cuando voy
rumbo a la playa de cargar con un par de bolsas para ir recogiendo la basura
que voy encontrando en mi camino. Después de varios días de hacerlo, he llegado
a una conclusión: los humanos somos unos sucios (tuve que eliminar la palabra
puercos, pues sentí que podía ser ofensivo para los pobres cerditos), los
humanos somos tan sucios, y tan humanos, que me hacen sentir mal.
Actualmente estoy feliz porque ya
no se dan bolsas en las tiendas, pero resulta que ante la escases de bolsas, no
tengo suficientes para recolectar el resto de basura que hay tirada en el
pueblo, en la carretera, al lado del manglar, en la arena y también adentro del
mar; pues para recoger toda la basura ocuparía cientos de bolsas y de las
grandes, y saben por qué, porque somos unos humanos.
No hemos aprendido cómo tenemos
que manejar los desechos que producimos, pues sepan que, si compramos un
producto que viene en plástico, unicel o cualquier material no re utilizable,
somos nosotros mismos los responsables de él, sin importar si alguien más lo
vendrá a recoger, o si ya lo tire en un basurero. Ante la madre tierra, es
nuestra responsabilidad, es por ello que es fundamental se produzca la menor
cantidad de basura inorgánica, sobre todo tenemos que ser conscientes de no
generar basura, sé que esa debería ser la responsabilidad de los que nos
gobiernan y de las empresas que se quedan con nuestro dinero, pero todos
sabemos que para ellos siempre será más importante esto último, que velar por
nosotros y por nuestro mundo, por ello debemos entender que no podemos estar
consumiendo productos que a la larga contaminan. Yo llevo un par de semanas en
la playa, donde el calor es fuerte y donde es necesario estar bebiendo agua, y
me he encontrado con la sorpresa de que todas las opciones para comprar agua
natural en las tiendas vienen en botellas de plástico, lo más sano, sigue
siendo insano para el medio ambiente, pues son esas botellas el producto que
más he venido encontrando en mi misión de recoger basura. Las compañías que
producen agua embotellada, refrescos y jugos, utilizan en su mayoría envases de
plástico contaminantes, y si nos vamos más allá, los invito a reflexionar sobre
la cantidad de basura que se encuentra en un super mercado donde todos los
productos que allí se encuentran vienen envueltos o embolsados en un producto
que daña a nuestro planeta. ¿No sería mejor que no fuera así?, o que al menos,
nosotros fuéramos lo suficientemente responsables como para no consumir
nuestras necesidades básicas de esa manera.
SI vemos basura en un lugar donde
no debe estar, es nuestra responsabilidad y compromiso para con nuestro
planeta, juntarla y disponer de ella de manera correcta. Se han puesto a pensar
cuantas montañas de envases (y de más basura) hemos generado a lo largo de
nuestras vidas; nos gustaría que nuestros hijos vieran toda la cantidad de
basura que les hemos heredado, no creo que nadie le diría con orgullo a las
nuevas generaciones: -mira esa montaña de
basura la genere yo solo, sin ayuda de nadie-. Bueno pues créanme que todos
a lo largo de nuestras vidas hemos generado muchísima basura. Somos una
sociedad que creció sin consciencia ambiental, a algunos de nosotros, los que
tuvimos suerte, se nos enseñó a no tirar basura en la calle; hoy es día de que
aprendamos a ser conscientes para evitar el problema desde su origen, no hay
que generar, directa o indirectamente ningún material que vaya a permanecer y
afectar nuestro entorno natural.
Hay que comenzar a entender que
el respeto ambiental, no es que en las tiendas no nos den bolsas, sino que
dejemos de atentar contra el planeta, y por ende contra nosotros mismos. El
humano es el ser que a lo largo de la historia más daño le ha hecho al medio
ambiente, a otros seres vivos, y a sí mismo, eso la verdad que me da vergüenza.
Deberíamos tener más respeto ambiental, animal, y humano
Estoy tratando de cambiar eso,
porque yo quiero un mundo mejor. A este cambió de consciencia para no dañar más
a la Pachamama y para resarcir el daño que le hemos hecho, yo le llamó: Cero
Basura en la Mente.
Porque, para que exista metamorfosis se tiene que querer cambiar.
por David Herrera el González.






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