¿Y DE QUÉ MURIÓ?
¿Y de qué murió?
Murió de risa, respondió inclinando un poco el parpado
izquierdo, a una milésima parte de convertirse en un guiño con el ojo.
¿Cómo que de risa?
Volvió a inclinar el parpado en forma de falso guiño, y
respondió con la siguiente historia.
Sí, todo mundo creía que él andaba en malos pasos, pero no es así, solamente era un tipo raro, un bohemio de corazón, un loco de esos que dan gusto. Le encantaba reírse, pero había llegado a un grado en que su cerebro por momentos se estancaba en momentos de risa que podían durar hasta diez minutos sin parar, era una cuestión mental, una especie de oasis de felicidad en el que su mente caía de vez en vez y que lo hacía parecer como un loco, pero como un loco feliz. Durante su juventud, siempre le gusto la fiesta, las desveladas, las mujeres, pero sobre todo reírse, le gustaba darse motivos para desarrollar lo que él llamaba la risa perfecta, y en su intento por hacer eso creó alrededor de sí mismo una especie de personaje, una especie de clown que era la forma en que según él, controlaba su delirio mental.
Somnoliento Rodríguez.
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